Acerca de

El propósito de este blog

Hola a tod@s, 

Mi nombre es Ovel Díaz. Me convertí a Cristo en febrero de 1998. Me apasiona la Palabra de Dios revelada al hombre y que ha llegado a nuestros días en la Biblia. La he estudiado a conciencia, buscando en ella no solo mi edificación personal, sino también enseñar a otros el mensaje, la voluntad y la verdad de Dios (Juan 14:6; Juan 8:31-32; 2 Timoteo 3:14-17). 

He tenido la oportunidad de leer mucho material sobre la historia de la Iglesia, la Reforma protestante de Martín Lutero, el avivamiento en Inglaterra en tiempos de John Wesley y George Whitefield, la biografía y las predicaciones de grandes hombres de la fe, comentarios, diccionarios bíblicos, etc. Pero nada es suficiente ni útil si no se pone en práctica. El conocimiento no salva; solo la fe en Jesús. La Biblia dice: «el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.» (2 Corintios 3:6). Sin embargo, la Biblia también dice: «Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento» (Oseas 4:6). Es pues necesario estudiar las Escrituras, no por simple conocimiento, sino para edificar nuestra alma y nuestro espíritu, es decir, para vida eterna. 

En enero de 2024, tuve la oportunidad de compartir el púlpito con un hermano en la fe que trajo un mensaje poderoso a nuestra iglesia local. Este hermano solo habla inglés y yo ayudé a traducir su mensaje a la congregación. Sin embargo, las cosas que mencionó me hicieron reflexionar mucho en la Palabra de Dios, y de alguna manera el Espíritu Santo hizo que mis ojos y oídos fueran abiertos para recibir el mensaje en mi corazón, quitando un velo que me impedía ver y/o entender ciertas cosas en el evangelio. En conversaciones posteriores con este hermano, llegué a conocer la fuente de inspiración de su mensaje. Esta se basa, en gran medida, en su experiencia personal con el Espíritu Santo y en las enseñanzas del hermano Leroy Surface del Ministerio «Calvary Outreach Ministries». Este hermano, con más de 60 años como pastor, junto a su hijo, el pastor Keith Surface, ha publicado libremente sus mensajes y comentarios sobre los libros de la Biblia para todo aquel que quiera acceder a ellos. También tienen una lista de correo en la que envían una meditación semanal llamada «Simply Christ«, esto es, Simplemente Cristo, y otros boletines mensuales más largos llamados «Behold The Lamb«, esto es, He aquí el Cordero.

Mi propósito al crear este sitio web es publicar las traducciones al español de estos mensajes, más de 200 actualmente, para que estén disponibles para los hermanos hispanohablantes. Quiera Dios que este trabajo pueda contribuir a «la edificación del cuerpo de Cristo» (Efesios 4:12), esto es, su Iglesia, y que la luz del evangelio de Jesucristo resplandezca en nuestros corazones (2 Corintios 4:6; Efesios 3:17).

Si estás interesado en conocer más, te invito a leer las entradas que he publicado en este Blog. He aquí algunos versículos clave de los mensajes que encontrarás en estas entradas:

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. (Juan 1:29)

Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. (Mateo 1:21)

Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. (1 Juan 3:4-9)

Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecadopero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. (Romanos 6:5-11)

Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén. (Judas 1:24-25)

El contenido de este blog siempre estará disponible de manera gratuita, sin anuncios ni interés personal en recibir remuneración o reconocimiento por el trabajo realizado. Mi propósito es dar de gracia lo que de gracia recibí (Mateo 10:8). El Señor Jesucristo los bendiga y llene de su gracia y amor. 

NOTA: Todas las citas bíblicas provienen de la Reina-Valera 1960.