140. ¿Por qué sigue cayendo la Iglesia?

No creo que la iglesia que Jesús se presentará a sí mismo sea débil y pecadora. Sin embargo, lo que se llama iglesia en esta generación está acosada por la inmoralidad y el escándalo por todos lados. Mientras el mundo entero enfrentaba la embestida de la pandemia del COVID-19, la iglesia estadounidense estaba siendo golpeada por revelaciones impactantes desde dentro. Desde «apologistas» cristianos, hasta presidentes de universidades cristianas y cantantes de gospel, todos los niveles de la iglesia han estado incluidos en esta exposición de iniquidad. Incluso la llamada «compañía de profetas» de América tuvo «la vergüenza de su desnudez» revelada (Apocalipsis 3:18).

No comparto estas cosas con alegría. Soy muy consciente de que cada una de estas tragedias afecta el testimonio de cada cristiano de una manera horrible. El incrédulo mira esto y concluye que esto es lo que realmente es el cristianismo. Dios dijo: «…profanaron mi santo nombre, diciendo de ellos: Estos son pueblo de Jehová, y de su tierra han salido» (Ezequiel 36:20). Estas revelaciones no solo causan que los cristianos se desilusionen y confundan, sino que también dan a muchos en el mundo secular más argumentos para denunciar al cristianismo como una religión de hipócritas moralistas.

Quizás la mayor tragedia de todo esto es cuando los creyentes comienzan a aceptar estas cosas como algo normal. ¿Por qué no? La mayoría de nosotros escuchamos cada domingo que todavía somos pecadores, así que, ¿por qué deberíamos sorprendernos de tales cosas en el ministerio? De hecho, muchos ministros se glorían regularmente en su pecado actual. Descubren que si usan un poco de lenguaje vulgar o hablan sobre sus deseos sexuales errantes, los congregantes parecen identificarse mejor con ellos. ¿Alguien se detiene a considerar que algo ha salido muy, muy mal?

Jesús dio una advertencia en los días de su ministerio terrenal. Él dijo: «…si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis» (Juan 8:24). Esto no fue dicho a la prostituta o al delincuente callejero, sino a aquellos que creían ser los elegidos de Dios. Jesús les estaba haciendo saber que todos sus esfuerzos religiosos terminarían en fracaso. ¿Por qué? La respuesta es simple. Rehusaron creer que Jesús era el Cristo que Dios prometió que vendría al mundo. Su incredulidad los condenó a luchar en esfuerzos religiosos inútiles que nunca pueden librar del poder de las tinieblas. Sus labores finalmente fracasaron, y murieron en su pecado.

Estas mismas personas habían pasado sus vidas buscando a uno llamado «el Cristo» que cumpliría la profecía del «Mesías Príncipe«, la cual fue dada al profeta Daniel. En el corazón de esta profecía estaba la declaración de que el Mesías vendría para «poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, y traer justicia perdurable» (Daniel 9:24). La verdad, que Jesús dijo que «os hará libres» (Juan 8:32), es el conocimiento de que Jesús de Nazaret es «el Mesías Príncipe» y que él cumplió la obra del Mesías a través de su muerte en la cruz. Sin embargo, rechazaron la verdad y al hacerlo se condenaron a sí mismos (Juan 3:18).

Aunque los cristianos de hoy aceptan que Jesús es «el Cristo,» en general han rechazado la promesa de que él vino para «poner fin al pecado» en el creyente. Han aceptado el «título» de Jesús, pero han rechazado su propósito. Su incredulidad también los condena a «morir en su pecado», tal como Jesús lo predijo. No puedes rechazar la obra redentora de Cristo sin enfrentar graves consecuencias espirituales.

Juan el Bautista describió a Jesús como «el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Juan 1:29). Si yo ofreciera quitarte tu dinero, no estarías confundido sobre lo que quiero decir. Sin embargo, las personas tuercen la palabra de Dios de todas las formas posibles para negar que Jesús realmente quita el pecado. ¡Pero él lo hace! ¡Él lo saca de nuestro corazón, de nuestra vida y de nuestra naturaleza! Seguirás luchando con el pecado hasta que creas en la palabra de Dios y confíes en Jesús para que lo quite todo. Él es el Cristo; por lo tanto, este era su propósito, esta era su promesa, ¡esto es lo que él ha hecho!

Artículo original publicado en inglés el 6 de Mayo de 2021, con el título: Why Does the Church Keep Falling? (PDF)

NOTA: Todas las citas bíblicas son tomadas de la versión Reina-Valera 1960.

Published by

Deja un comentario

¿Es este tu nuevo sitio? Accede para activar las funciones de administrador y cerrar este mensaje
Iniciar sesión