211. Estrellas que caen

Recientemente, un ministro me pidió mi opinión respecto a la constante oleada de ministros conocidos que están siendo expuestos por pecados sexuales. No tuve una respuesta inmediata, pero durante los dos días siguientes escuché en mi espíritu el relato que dio Juan cuando se abrió el sexto sello: “Y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento” (Apocalipsis 6:13). Entonces comprendí que un gran viento de parte de Dios está soplando sobre la iglesia en Estados Unidos y derribando a muchas “estrellas” religiosas.

Ninguno de nosotros está exento de las palabras de Jesús, quien dijo: “…si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis” (Juan 8:24). Estas palabras no fueron dirigidas a una prostituta o a un delincuente callejero, sino a aquellos que creían ser los escogidos de Dios. Aunque habían escalado hasta la cima de su sistema religioso, toda su actividad religiosa y sabiduría terminaría fracasando. ¿Por qué? La respuesta es sencilla: rehusaron creer que Jesús era el Cristo que Dios había prometido enviar al mundo. Estas mismas personas habían dedicado sus vidas a buscar a aquel que cumpliría la profecía del “Mesías Príncipe”, dada al profeta Daniel. En el corazón de esta profecía estaba la declaración de que el Mesías vendría para “…terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, y traer la justicia perdurable…” (Daniel 9:24). Si bien los líderes religiosos de aquella época creían que el Cristo pondría fin al pecado cuando viniera, rechazaron que Jesús de Nazaret fuera en realidad el Cristo. Al rechazar a Jesús, estaban rechazando la liberación que Dios había preparado para ellos. Todos sus esfuerzos religiosos y su sabiduría no cambiarían nada. Su devoción religiosa no podía hacerlos libres, así que murieron en su pecado.

Hoy en día, hay una condición similar, pero opuesta, en la iglesia americana. Se cree y se exalta a Jesús, pero se rechaza la obra de liberación que Dios prometió que él llevaría a cabo. Pocos aceptan o creen que Jesús murió para “poner fin al pecado” en alguien. De hecho, el mayor orgullo de muchos líderes religiosos parece ser el afirmar que todos somos pecadores y pecamos todos los días. No es de sorprender, entonces, que estas “estrellas” religiosas terminen demostrándonos esto una y otra vez mediante sus actos vergonzosos.

Tú no tienes que vivir ni morir en el pecado. El apóstol Juan nos dijo: “Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él” (1 Juan 3:5). La verdad, de la cual Jesús dijo: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32), es el conocimiento de que Jesús de Nazaret es el Cristo, y que en la cruz verdaderamente “puso fin al pecado, expió la iniquidad y trajo la justicia perdurable”. Esta misma obra es la que él hará hoy en el corazón de todo aquel que realmente le crea.

Juan el Bautista describió a Jesús como “el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29). Si yo te ofreciera quitarte el dinero, no estarías confundido sobre lo que quiero decir. Sin embargo, la gente se rebela ante la afirmación de que Jesús realmente quita el pecado. ¡Pero lo hace! ¡Lo saca de tu corazón, de tu vida y de tu naturaleza! Jesús es el Cristo; por lo tanto, este es su propósito, esta es su promesa, ¡y esto es lo que él ha hecho!

Las grandes “estrellas” religiosas seguirán cayendo. No tienen por qué morir en su pecado, pero lo harán si continúan rechazando la obra que Jesucristo cumplió en la cruz para hacerlos libres. Cada vez que una “estrella” religiosa cae en vergüenza, es una evidencia de que lo que enseñaban y creían no ha funcionado. Si hubiera funcionado, no estarían en las tinieblas del pecado. Sin embargo, debemos recordar que para todo aquel que cree la verdad y confía en Cristo, hay un Salvador que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (Judas 1:24).

Artículo original publicado en inglés el 18 de Julio de 2024, con el título: Falling Stars (PDF)

NOTA: Todas las citas bíblicas son tomadas de la versión Reina-Valera 1960.

Published by

Deja un comentario

¿Es este tu nuevo sitio? Accede para activar las funciones de administrador y cerrar este mensaje
Iniciar sesión