Mensaje. Consumado es

Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.” (Juan 19:30)

En el idioma griego, en el que fue escrito el Nuevo Testamento, estas palabras de Jesús, aparecen como Tetelestai

Tetelestai viene del verbo teleō, que significa “completar, cumplir”. Por lo tanto, tetelestai significa literalmente “él/ella/eso ha sido completado”.

Pero, ¿qué fue completado? ¿A qué se refería Jesús cuando dijo “Consumado es”?

Haré otra pregunta más sencilla: cuál es el mayor problema del mundo actualmente? ¿Cuál es el mayor problema de la humanidad? ¿Cuál ha sido el mayor problema del hombre por siempre?

Su separación de Dios, el estar separado del Creador.

¿Cuál es el origen de esta separación? 

El pecado del hombre. El pecado es lo que causa separación entre Dios y el hombre. 

¿Cómo empezó esto? 

Por la desobediencia de un hombre, del primer hombre, Adán. 

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. (Romanos 5:12)

Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. (Romanos 5:19)

Cuando Adán y Eva pecaron, el pecado entró en el corazón del hombre, en la naturaleza del hombre, y así quedó condenada toda la humanidad después de Adán. 

Pero en ese mismo momento, Dios hizo su primera promesa de redención. Una promesa que habla de cómo Dios solucionaría el lío que Adán había hecho. Dios le dice a la serpiente:

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” (Génesis 3:15)

Nótese que dice, simiente de la mujer, no simiente del hombre. Dios desde este momento, estaba declarando que alguien, de la simiente de la mujer, vendría para herir en la cabeza a la serpiente, que es el diablo. Esa es la manera correcta de matar a una serpiente. Ese alguien, es Jesús, que cumplido el tiempo, nació de una virgen por obra del Espíritu Santo, “para deshacer las obras del diablo” (1 Juan 3:8) y “destruirlo (Hebreos 2:14). 

La profecía aclara que la serpiente heriría en el calcañar a Jesús. Y eso lo vemos claramente en todo lo que sufrió Jesús hasta este momento de la crucifixión. 

Pero quiero decirte que, en la cruz no hubo un sacrificio humano. El que crucificaron no era simplemente un hombre santo, o un profeta, o alguien justo. Era el Verbo eterno, que estaba con Dios y era Dios, y vino a este mundo, para tener un cuerpo que pudiera ofrecerse, con sangre que pudiera derramarse y darse cómo sacrificio. Es su sangre derramada la que nos limpia de todo pecado. No era el sacrificio de un hombre. Era el autosacrificio de Dios!! 

Por eso, es de vital importancia, saber, si Jesús cumplió el propósito por el que él fue enviado. Él dijo, “Consumado es”, pero ¿qué fue lo que hizo?, ¿qué fue lo que cumplió? 

¿Cuál era la misión de Jesús?

Para esto debemos recordar lo que el ángel Gabriel le dijo a Daniel en Daniel 9:24-27. No fue a través de un sueño, no fue escuchando una voz, sino que Dios envió a Gabriel directamente con este mensaje acerca del Mesías. De hecho, este es el único pasaje del Antiguo Testamento en el que se utiliza la palabra Mesías. Todo el pueblo de Israel estaba esperando al Mesías, y fue por lo que Dios le reveló a Daniel. 

24Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. 25Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. 26Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. 27Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda.

La misión de Cristo según Daniel 9:24, era:

La misión del Mesías era expiar la iniquidad (maldad) y reconciliarnos así con Dios (Romanos 5:11). Estas son las cosas que vino a hacer Jesús. Y todo nos es confirmado en el Nuevo Testamento de que esa era su misión:

  1. Terminar la prevaricación (terminar la rebelión), 
  2. poner fin al pecado (destruirlo, quitarlo, eliminarlo)
  3. expiar la iniquidad (maldad), (reconciliarnos con Dios por nuestra maldad)
  4. traer la justicia perdurable, (la justicia eterna de Dios que se recibe por fe)
  5. sellar la visión y la profecía
  6. ungir al Santo de los santos (En el bautismo en el Jordán cuando vino el Espíritu Santo en forma de paloma sobre Jesús y Dios dijo desde el cielo, “Este es mi hijo amado en quien tengo complacencia” (Mateo 3:17))
  1. Un ángel se le reveló en sueños a José y le dijo: “llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” (Mateo 1:21)
  2. Juan el Bautista dijo: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” (Juan 1:29)

En el sistema de sacrificios por el pecado, en el Antiguo Testamento, se ofrecía un cordero, o un toro, por el perdón de pecados. Pero no era una paga por el pecado, era una muerte sustituta, era un rescate del pecador. El sacerdote o el pecador ponía las manos sobre la cabeza del cordero, y se transfería el pecado del pecador al cordero. Esto es la expiación, es la eliminación del pecado a través de un tercero, en este caso, un animal. De esta manera, el castigo que merecía la persona por haber pecado, era transferido al cordero, el cual moría, era sacrificado, porque “la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). 

Sin embargo, este sistema de sacrificios no podía hacer perfectos a los que lo practicaban (Hebreos 10:1). Si fuera así, “cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado. Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.” (Hebreos 10:2-4)

Jesús es ”el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” !!!

Pero me dirás:

  • no se ha quitado el pecado del mundo
  • el mundo sigue sin estar reconciliado con Dios
  • la maldad sigue aumentando, 
  • parece cómo si solo hubiera tinieblas
  • cómo si el diablo cada vez tuviera más dominio

Entonces, ¿falló Jesús? ¿Falló Jesús en su misión? 

De ninguna manera!! Dios lo resucitó de los muertos, porque había cumplido su misión, y lo recibió en gloria, y le dio su trono, a la diestra de Dios, cómo Rey de reyes y Señor de señores. 

Entonces, ¿falló o no?

¿No será que hemos entendido mal su misión?

Su misión no era salvar al mundo, no era quitar la maldad del mundo. La Biblia dice que “de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). 

Este mensaje es para todo aquel que cree en Él. Si crees en Cristo, Él cumplirá estas cosas en tí:

  • Terminará la rebelión en tí!!,
  • Quitará el pecado de tí!, 
  • Te reconciliará con Dios!!!
  • ¡Destruirá al diablo y sus obras en ti! 
  • Te hará justo a ti!!! 

Este es el misterio que había estado oculto por los siglos: “Emanuel, Dios con nosotros” (Mateo 1:23), esto es: “Cristo en vosotros, la esperanza de gloria” (‭Colosenses 1:27)

Lo que quedó completado fue el plan de redención de Dios para la humanidad. 

Dios hizo su parte para darnos salvación, nos toca hacer algo a nosotros. Obras? Sacrificios? No!!, Solo debemos creer, en lo que Cristo hizo y logró por nosotros en la cruz.

Hoy te digo:

  • Cree en el Cordero de Dios y él te liberará de la esclavitud y el poder del pecado, “si el hijo os libertare seréis verdaderamente libres” (Juan 8:32)
  • Cree en las buenas nuevas de Jesús, es decir, cree en el evangelio, “porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree”. (Romanos 1:16)
  • Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa”. (Hechos 16:31

Por eso Cristo dijo, “Tetelestai”… “Consumado es”!!! “Completado está

NOTA: Todas las citas bíblicas son tomadas de la versión Reina-Valera 1960.

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